BODEGA ISMAEL ARROYO – Valsotillo

S otillo de la Ribera, sitio de árboles al lado de un río, es un pequeño y pintoresco pueblo ubicado en un valle burgalés en pleno corazón de la Ribera del Duero. Allí, desde hace más de 400 años, la familia de Ismael Arroyo ha venido elaborando vino de generación en generación hasta nuestros días. En el ya lejano 1979 se construye la bodega actual, siendo el propio Ismael el que transmite su entusiasmo hasta convencer a un puñado de viticultores-bodegueros para crear la D.O. Ribera del Duero, que logran después de no pocas vicisitudes y esfuerzos, años más tarde, en 1982.

Sus viñedos tienen una edad media de 60 años, con parcelas que conservan cepas octogenarias, todas plantadas en vaso y únicamente con la uva reina de la zona, la Tinta del País. Sus más de veinticinco hectáreas en los alrededores del pueblo son un regalo para la vista. Ermitas pintorescas, almendros y otros árboles frutales, tierras de labranza, invitan al paseo y al descanso en un remanso de paz que despierta los sentidos. En este paisaje, en ocasiones bucólico y romántico, sus ancianas cepas se desarrollan bien aireadas y soleadas, de forma natural y ecológica, en suelos arcilloso-calcáreos, pedregosos y areniscos a veces, sin necesidad de fertilizantes, ni productos químicos, ni riegos que no sean los que regala el cielo en forma de lluvia. Por este motivo, los rendimientos son bajos, pero de una calidad inigualable.

La bodega está considerada una de las Catedrales del Vino. Excavada toda ella en la roca, horadada en piedra y trabajada a pico, data del siglo XVI, con más de 2.000 metros de galerías subterráneas, donde a una temperatura constante durante todo el año 12  grados y en ausencia de luz y ruidos molestos, el tiempo es el único testigo de la esmerada crianza en más de mil doscientas barricas de roble de los protagonistas de ésta historia, Mesoneros de Castilla y Valsotillo.

VINOS

  • Mesoneros de Castilla Rosado.- En boca es afrutado y  fresco, sabroso, tiene una acidez bien ensamblada que le aporta vivacidad. Buena expresividad frutal.
  • Mesoneros de Castilla Tinto Joven.- Muy aromático, aroma de fruta negra madura, mora, zarzamora, cassis. En boca es amable, frutoso y maduro, con moderados valores de acidez.
  • Mesoneros de Castilla Tinto Roble.- En su conjunto es fresco y amable en boca, con buena fruta y taninos dulces. Buen equilibrio entre dulzor y acidez natural de la uva.
  • Valsotillo Crianza.- Muy aromático,  profundo y  complejo,  con gran intensidad de fruta negra compotada  y  minerales.  Llena el paladar con un tanino suave y expresivo. Final con ecos fragantes de buena fruta y maderas finas.
  • Valsotillo Crianza Magnun.- 1200 botellas de 1,5 l. Muy aromático, profundo y  complejo, con gran intensidad de fruta negra compotada y minerales. Llena el paladar con un tanino suave y expresivo. Final con ecos fragantes de buena fruta y maderas finas.
  • Valsotillo Reserva.- Aroma potente y elegante de fruta negra y dulce, notas especiadas muy finas, originales notas minerales (carbón) , trufa, café natural, té. Profundo y rico en matices. En boca tiene una magnífica estructura y equilibrio, tacto de seda, con cuerpo y vigor pero con gran finura,  graso, muy expresivo y elegante en aromas de boca. Un vino de lento desarrollo y final de ecos fragantes de buena fruta y de maderas finas.
  • Valsotillo Reserva Magnum.- Limpio y complejo en nariz, aromas clásicos de un ribera elegante,  fruta negra, cueros, balsámicos, minerales.
  • Valsotillo Gran Reserva.- Muy aromático, profundo y complejo, con discretos minerales y un fondo de regaliz y chocolate amargo. Llena el paladar, es expresivo, profundo y muy largo. Pleno, rico, con buena acidez. Un auténtico vino de guarda.

ValSotillo Crianza 2011 - DC MAYCA