CLOS MOGADOR

En el año 1978 René Barbier, descendiente de viticultores franceses propietarios de más de 1.500 hectáreas de viñedo desde el año 1.800 en una zona llamada Le Martinet, y que dieron el salto a España cuando la filoxera azotó el país vecino, adquirió una pequeña finca en el corazón del Priorato, muy cerca de Gratallops y nació Clos Mogador.

En sus inicios, la bodega fue la idea de un grupo de amigos, Dafne Glorian (Clos Erasmus), Carles Pastrana y Jose Luis Pérez Verdú (Clos Martinet), a los que más tarde se unió Álvaro Palacios. La aventura consistía en que cada uno aportara su uva para elaborar su vino usando unas instalaciones comunes. Todo esto dio un protagonismo importante al Priorato con el que antes no contaba. Ahora la bodega de René cuenta con un viñedo propio de 20 hectáreas en un inmenso anfiteatro de pizarra bañado por el río Suriana. René no vendimia las cepas menores de ocho o nueve años, porque piensa que cuanto más viejas, mejores vinos. Siempre busca en el terruño lo clásico  de la zona, intentando transmitirlo a sus vinos de finca o “clos” (que significa cerrado). Como curiosidad, sólo embotella, después de una crianza de 18 meses, cuando hay luna nueva, porque las decantaciones son mejores. Sus vinos nunca se filtran y vendimia cepa a cepa según las condiciones especiales de cada año.

VINOS

  • Clos Mogador.- La garnacha, la syrah, el cabernet, la cariñena, se transmutan entre las duelas de roble, bajo la cuidadosa atención del viticultor René Barbier hijo, para surgir, rojas de emoción, en el momento óptimo de su madurez. Una elaboración artesanal da luz a unas pocas botellas llenas de amor y generosidad, preparadas según las mejores tradiciones de los grandes crus.
  • Manyetes.- Un vino sorprendente. La cariñena y la garnacha conjugan con el terruño para producir un vino mineral, femenino, agradable, sutil que roba el corazón. Manyetes es el terruño del Priorato hecho vino.
  • Nelin.- Una base de garnacha blanca salpicada de sensaciones de especias y de membrillo. Notas de frescor envueltas en flor de azahar atenúan una mineralidad exquisita. La estructura en conjunto da futuro a Nelin gracias a sus taninos y su acidez. Nelin es una poción de una larga vida.